Este clásico de Bowlby aborda la importancia de una base segura en la crianza. La autora enfatiza que la paternidad y la maternidad exitosas requieren dedicación y tiempo. Bowlby muestra cómo las primeras interacciones entre el bebé y el cuidador son determinantes para el desarrollo social, emocional e intelectual del niño. Con un impacto que perdura hasta hoy, esta obra ofrece perspectivas valiosas para el cuidado infantil, basadas en el principio de una base segura.

