Este libro de estudio examina el impacto de los desastres naturales en la República de los Países Bajos durante el siglo XVIII. Ilustra la relación entre estos desastres y los cambios políticos, económicos y sociales que a menudo se consideraban como una decadencia. Con atención específica a the dutch, la obra ofrece valiosos conocimientos para los análisis medioambientales e históricos contemporáneos.

